- Dibuja en el suelo,
con tiza, dos líneas separadas que formen un camino lleno de
curvas, y tramos más estrechos del circuito. Marca, también,
una línea de salida y otra de llegada.
- Cada jugador coloca su chapa en la línea de salida. Por turnos,
cada participante tiene que empujar con el dedo la chapa haciéndola
avanzar. Si la chapa sale del circuito, retrocede hasta el punto de
la línea de donde ha salido, y espera un nuevo turno. Ahora
bien, para hacerlo más emocionante, cada vez que una chapa
sale del circuito, el jugador puede verse obligado a volver a empezar
desde la línea de salida.
- El circuito puede complicarse con pequeños obstáculos
que hagan más difícil la carrera, por ejemplo piedrecitas,
palitos...
- El primer jugador que consiga cruzar la línea de llegada,
será el ganador.
- Haciendo
un clic aquí, encontrarás unos dibujos de Las Tres
Mellizas que podrás recortar y pegar con un poco de pegamento
sobre tu chapa.