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SAN JORGE
Sara
Aragón

-Esto era un país muy pobre , muy pobre os diréis por qué, porque un malvado dragón que allí habitaba se comía el ganado. Y también se comía todo lo que los habitantes cultivaban .Entonces no tenían que comer. Un día se acabó el ganado y los cultivos. Entonces el dragón quería comer algo más. El rey del pueblo decidió que uno de los habitantes del pueblo seria a quien le debía comer. Entonces lo que hizo fue poner el nombre de cada habitante del pueblo en un papel. Y los papeles los metió en una bolsa (por ejemplo: José el panadero, Fiana la princesa...)Y uno de sus guardaespaldas cogió un papel de los que había en la bolsa y leyó: Fiana, la princesa. Y todos se quedaron embobados. Al final la princesa se mostró ante el dragón agachándose dijo: yo soy a la que debes comer. Entonces así, de repente, apareció Jorge .Y... ¿Sabéis lo que hizo? Le clavó su espada al dragón y el dragón se cayó muerto al suelo. Y todos gritaban ¡¡¡VIVA SAN JORGE NOS HA SALVADO A NOSOTROS Y A LA PRINCESA!!! Entonces, al final, la princesa y San Jorge se casaron siendo así felices y comieron codornices.

 

LA SANTA COMPAÑA
Sara Nieves Matheu García
Murcia

Un matrimonio se fue de vacas a Galicia y la madre se puso enferma. Empezaron a oír campanas y a ver frailes y la madre se murió. Todos decían que su alma se la había llevado la santa compaña. La santa compaña son frailes que llevan un ataúd y uno de ellos toca una campana que se oye a gran distancia....

 

LA CURVA
Daniel López Ruiz

«Esto ocurre en 1976. Dos jóvenes probaban un carro [automóvil] nuevo. En
las afueras de la ciudad recogieron a una joven que hacía autostop. Como el
auto sólo tenía dos puertas, uno de los chicos tuvo que bajarse para que la
desconocida se situara en la parte posterior. Los chicos iban rápido en una
zona de curvas, pues querían probar la potencia del carro. En ese momento,
la misteriosa pasajera, que hasta el momento no había pronunciado palabra,
advierte: Cuidado, muchachos, porque en las curvas que están por pasar ha
habido muchos accidentes; las conozco todas. Los chicos giran sus cabezas
para tranquilizar a la pasajera y el conductor reduce un poco la velocidad
para complacerla. Uno de los chicos comenta: ¿Vio, señorita?: otros pueden
matarse aquí, pero nosotros pasamos muy bien. La pasajera, sin embargo, no
responde. Los chicos reparan de sopetón en que... no hay nadie allí excepto
ellos mismos.... Incluso detienen el auto para cerciorarse. No hay nadie...
Un escalofrío les recorre la espina dorsal. Solos en la carretera de noche,
sólo las estrellas y ellos son testigos de lo que pasó.»

 

MARUJA LA BRUJA
Lara Bolivar, 8 años
BS.AS (Argentina)

Esta es la bruja Maruja famosa por sus brebajes. Con su libro de recetas prepara extraños potajes.
``Eche un sapo y un lagarto y a revolver un buen rato´´.
``¿Y por qué no un ratón?´´, pregunta su amigo el gato.
Maruja revuelve vuelve su brebaje burbujeante y lo mira y lo remira por atrás y por delante.
``Este sapo es un encanto, no puedo echarlo al caldero. Tampoco echaré al lagarto por ser un gran compañero.´´
``También el ratón se salva´´, dice el gato sinforoso.
``Ahora verás, Maruja, haremos algo sabroso.´´
1 minuto 2 minutos y el maíz mas divertido revienta en el gran caldero exquisito y colorido.

 

LOS CUENTOS DE LA ABUELA
Nicole Soto Jara, 8 años
Costa Rica

Era la hora de dormir pero las cuatro hermanas no querían, entonces la
abuela les propuso contarles una de sus historias. Sus historias las
llevaban a volar, así que todas dijeron que sí.

Esta historia comienza cuando un pescador saca tres camisetas del mar. Una
muy blanca, otra muy negra y otra transparente. De todas se puso la
transparente le pareció la más bonita. Este pescador no era pobre era rico.
Llegó a su casa muy feliz y cuando lo vieron aunque se le veía la camiseta,
pero no la tela era escandaloso, así que le pusieron encima una lámpara.

La costurera llegó y le puso una camiseta encima de la lámpara, la ama de
llaves le puso una sábana encima, y el bebito dos zapatos en la nariz.

Una de las hijas dijo alto. Mi muñeca esta sucia, así que todos corrieron
a ponerle cosas encima, y el pobre pescador se tapaba la nariz de lo feo que
olían los zapatos.

Por primera vez dijo que vamos de compras pasó por el banco y compró algo
para los olores de los zapatos y una crema a ver si me puedo quitar la
lámpara, fui al banco y muy orgulloso saqué una bolsa llena de dinero, y
me pegué una bofetada. La cajera renegando que eso era de la señora que
estaba a la par, que yo no tenía ni un solo cinco, me desmayé, me llevaron
al hospital, les debía mil colones. Me volví a desmayar pero cuando desperté
estaba en la cárcel por no pagar mis cuotas. Me recordé de la camiseta la
había dejado en la casa, así que me puse un plumero rojo en la cabeza de
peluca y cogí pasta de dientes y la embarré en la lámpara que tenía puesta
de camiseta. En los zapatos que tenía en la nariz me puse un poco de pasta
de dientes, y con la sábana me hice una capa.

Así que le prometí al policía que me dejara libre, tres semanas y que yo
volvería con el dinero.

Me dijeron que sí, unas cuadras más adelante me quité todo mi disfraz y me
fui corriendo. Sin darme cuenta había llegado hasta el río, donde vi a
cuatro lindas niñas con una camiseta que tenía diamantitos, así que se las
robé y salí corriendo. Así podré pagar mi cuota.

Mientras la niña mayor decía devuélvenos nuestra camiseta, del festival de
la escuela. Qué me vas a hacer, escapó de la cárcel y así pagaré mis cuotas
No creo que lo pagues con plástico. Plástico, miró para atrás y cayó en
un gran hueco, más basura y menos agua había.
Sabes dónde están nuestras 3 camisas. Creo que sí. Acércate. Pagaré tus
cuotas y ganarás dinero ven aquí la semana que viene.

La semana que vino las 4 hermanas ya habían pagado las cuotas mientras que
se libraban. Lo atraparon y en un kiosco cerca del río, pusieron un rótulo
que decía LIMPIANDO RÍOS. Hicieron un parque de basura reciclada y por lo
menos habían salvado 8 ríos. Imagínate si todo el mundo hiciera lo mismo.
Por lo menos esta basura se disfruta.

Tengo mucho sueño dijo la hermana menor. El pescador se ofreció a llevarlas,
pero cuando llegó a la casa vio que esas niñas eran pobres, y se puso a
pensar que mientras que él era millonario y llegó a la cárcel y ellas pobres
ayudaban a la humanidad. Desde ese día se preocupó más por el medio
ambiente, y ya nunca más volvió a pescar camisetas.

FIN

ASÍ ES LA VIDA
Antonio García

Recuerdo ya hace algún tiempo, cuando el sol alumbraba las mañanas del verano, que sin ningún respeto me machacaron a golpes y me dejaron hecho polvo. Y encima llegó un hombre muy fuerte que me pegaba y me daba la vuelta después de echarme agua. Me cortaron la piel y me metieron en una caja donde hacía mucho calor y empecé a hincharme hasta que me sacaron muy morenito.
¡CLARO, COMO QUE SOY UN PAN!

 

LA FÁBULA DE UNA LECHERA

Había una vez una muchachita que iba camino al pueblo con su ropa de los domingos y con un cántaro lleno de leche fresca y muy blanca, planeaba venderlo en el mercado por mucho dinero y esto es lo que se decía a sí misma "voy a vender esta leche fresca y blanca por una buena cantidad de dinero", y siguió caminando, mas allá siguió diciéndose a sí misma "con todo el dinero que gane de la leche voy a comprar muchos pollitos, pero sólo los más amarillitos y fuertes.
Los voy a alimentar y cuidar hasta que sean grandes gallinas y pongan muchos huevos y cuando estos crezcan y sean gallinas también las voy a vender por mucho dinero en el mercado y así podré comprar muchos cerditos gordos y jugosos, los llevaré al mercado y los venderé por mucho más dinero ah!!!!! pero sólo se los venderé al que me pagué una cantidad mucho mayor que la de las gallinas... Con todo este dinero compraré una casa y los más bellos vestidos y joyas que haya en todo el pueblo y seré muy rica...
¡Pero de repente!!!... Por no fijarse en el camino se tropezó con una piedra y toda su leche olorosa y blanca se derramó por el suelo y todos sus sueños de ser rica se esfumaron.


Moraleja: fíjate por donde pisas al caminar y no seas ambicioso porque eso acarrea muchos problemas.

 

EL MELÓN DE SOMBREROS
Sofia Zamora Meseguer, 6 años
Almoradi (Alicante)

Había una vez una vendedora de fruta y un vendedor de fruta. Tenían fruta
muy sabrosa y muy buena. Un día no sabían que había pasado y resulta que...
sin darse cuenta pusieron la semilla del melocotón con la semilla del
plátano y los señores y las señoras lo compraron.
Como estaba tan, tan, tan, tan, tan, malo, pero que muy malo, requetemalo,
se lo dijeron a toda, toda la gente que compraba en esa frutería. Así pasó
que en la frutería ya nadie volvió a comprar y tuvieron que cerrarla.
Entonces tuvieron que poner una tienda de sombreros, y, sin darse cuenta
se llevaron un melón y lo mezclaron con los sombreros. Y, ¿ qué pasó
entonces? Pues que desde aquel día se llamó el melón de sombreros.

 

ROMEO Y JULIETA
Teresa

Había una vez un hombre que se llamaba Romeo y una chica que se llamaba Julieta un día Julieta apoyó a Romeo y su padre la castigó porque no era del equipo de sus padres y un día había una fiesta su padre uno de su equipo fueron con Julieta fue Romeo y se fue con ella delante de una estatua de ángel y luna llena y mar se dieron un beso y les pillaron y al otro día (corto el cuento un poco) se casaron Romeo y Julieta que coman perdices y que sean felices fin.

 

HISTORIA
Laura Vasquez Alemany
Valencia (España)

Hace más de 1.000 años se decía que por la provincia de Alicante existía un gigante llamado Beni. Un día Beni se enfadó muchísimo y con su gran espada cortó un trozo de montaña, de repente se durmió y su espada callo al lago. Con el tiempo se transformó en montaña y a una ciudad que hicieron por allí cerca le llamaron Benidorm (Beni duerme).


LA SANTA COMPAÑA
Margarida
Ourense (Galicia)

En Galicia se dice que por la noche sale una procesión de fantasmas llamados La Santa Compaña.
Si ves a La Santa Compaña al cabo de un año, morirás.

Yo soy de Ourense, Galicia, España.

 

REBECA LA VOLADORA, QUE CUMPLIÓ SU PROMESA

Había una vez, una niña llamada Rebeca, que vivía con sus padres, Rebeca, no tenía miedo de nada. Un día se fue a un castillo embrujado, y vio brujas que volaban muuuuyyyyyy altoooooo... Rebeca se dijo a sí misma que si le podían dejar una escoba para volar, lo que le pasaba a Rebeca es que era muy traviesa y la bruja le dijo que si dejaría de ser traviesa le dejaría su escoba, y Rebeca, como le gustaba tanto volar, cedió. Y desde entonces Rebeca cumplió su promesa. Y... VOLÓ CONTENTA Y FELIZ POR SIEMPRE JAMÁS.


UN OJITO, DOS OJITOS, TRES OJITOS
Miriam
Torrelavega (Cantabria)

Había una viuda que tenía 3 hijas, la mayor se llamaba un ojito, porque sólo tenía un ojo en medio de la frente; la segunda, dos ojitos, porque tenía dos ojos, como todo el mundo; y la menor, tres ojitos, porque tenía dos ojos en su sitio y uno en medio de la frente. Como dos ojitos era como todo el mundo, su madre y sus hermanas no la soportaban, y la trataban mal, le daban para comer las sobras y le daban vestidos andrajosos.
Un día se le presentó a dos ojitos un hada y le preguntó:
-¿Por qué lloras, dos ojitos?-
-Cómo no voy a llorar -respondió-.
Por tener dos ojos, me tratan mal, me dan vestidos andrajosos y me dejan para comer sus sobras.
-Vamos, dijo el hada-.
Debes decir a la cabrita que cuidas: << cabrita, bala; mesita, ponte >>, y aparecerá ante ti una mesa llena de comida.
Cuando hayas satisfecho tu hambre, deberás decir: << cabrita, bala; mesita, levántate >>, y la mesita habrá desaparecido.
Después de haber dicho eso, desapareció.
Dos ojitos, pronunció las palabras, y apareció la mesa llena de alimentos.
Luego dijo las palabras mágicas, y la mesita desapareció.
Llegada la noche, volvió a casa, y allí le esperaban las sobras que sus hermanas le dejaron en el cuenco de barro; pero ni siquiera las tocó.
Al día siguiente, salió de mañana como de costumbre, y tampoco tocó las sobras de comida.
Esta vez, sus hermanas notaron que dos ojitos no probaba las sobras, entonces, al día siguiente la acompañó un ojito para ver lo que ocurría.
Como un ojito estaba un poco cansada, dos ojitos le dijo:
-Ven, siéntate a mi lado, que te voy a cantar una canción.
Un ojito se sentó y entonces dos ojitos cantó hasta que ella quedó dormida.
Entonces dos ojitos dijo las palabras mágicas, y comió hasta llenarse.
Llegada la noche, dos ojitos despertó a un ojito y volvieron a casa.
Al día siguiente, fue tres ojitos a acompañar a dos ojitos a la pradera.
Dos ojitos le dijo a tres ojitos lo mismo que a un ojito, pero tres ojitos no se durmió del todo, entonces vio que dos ojitos decía unas palabras y luego hacía aparecer una mesa llena de comida.
Tres ojitos le dijo a su madre por la noche lo que vio, entonces la madre, mató a la cabrita.
Al día siguiente, dos ojitos estuvo muy apenada por la muerte de la cabrita y empezó a llorar.
El hada apareció y le dijo a dos ojitos que cogiera el corazón de la cabrita y lo pusiera frente a la puerta de su casa.
Dos ojitos lo hizo, y a la mañana siguiente, frente a su casa, apareció un naranjo que daba unas hermosas naranjas.
La madre, dijo a un ojito que subiera al árbol para apoderarse de algunas naranjas, pero la rama se partió y un ojito se cayó.
Lo mismo hizo tres ojitos, pero tampoco pudo.
Dos ojitos, pidió a sus hermanas que la dejaran subir a ella. Cuando dos ojitos bajó, tenía el delantal lleno de naranjas.
Un día, pasó un caballero y les pidió una rama del naranjo. Un ojito no consiguió arrancarla. Tres ojitos lo intentó, pero tampoco pudo. Dos ojitos, cogió una rama y se la entregó al caballero. Éste le dijo a dos ojitos que pidiera lo que quisiera.
Dos ojitos le pidió que la librara de la pobreza. El caballero se la llevó al palacio y le dieron comida y vestidos.
Al cabo de los años, ellos se enamoraron y se casaron.
Un día, se presentaron sus dos hermanas, y le pidieron perdón a dos ojitos, ya que tras la muerte de su madre, tuvieron que pedir limosnas.
Dos ojitos las perdonó, y vivieron todos felices en el castillo.

FIN

EL OLEDOR DE VIENTOS
Celeste Atienza Ubeda
Turis (Valencia)

Érase una vez una isla azotada por los vientos. En los tejados de las casas no había antenas de televisión, ni normales ni parabólicas, ni de ninguna clase porque el día que el viento decía "aquí estoy yo", las antenas, como peines gigantes o sartenes sin mango, rodaban por toda la isla. En la mayoría de las casas había veletas de hermosos diseños: gallos, pájaros, peces, caballos, aviones e incluso trenes que daban vueltas a merced del viento. Había en aquella isla un hombre muy importante que se llamaba Flairador: era un oledor de vientos. Los isleños le consultaban cualquier decisión importante que fueran a tomar. Así las parejas le consultaban qué día era el más indicado para casarse, los labradores cuando plantar o recoger la cosecha y hasta la fecha el Flairador nunca había fallado. Hasta que un día se equivocó y la gente empezó a desconfiar de él. Sus enemigos aprovecharon para sacar un sustituto las "MÁQUINAS". Aquellas máquinas eran capaces de averiguar, con precisión sorprendente, la dirección, la velocidad, la frecuencia o la humedad de todos los vientos, pero no podía olerlos. Desde ese momento los isleños empezaron a equivocarse y a realizar viajes desastrosos publicar libros inútiles. Llegó el otoño y el Flairador olió un viento extraño desconocido y maligno. Intentó avisar a las autoridades, a los habitantes de la isla, pero nadie le hizo caso. el viento llegó y algunos habitantes se escondían y a otros los pillaba de sorpresa en la calle y les daba unas vueltas de peonza tan divertidas que los niños salían en busca de los remolinos. Pero nunca debieron hacerlo porque aquel viento se llevó su mayor tesoro. El viento desapareció tal como había llegado, de repente justo una semana después de haber hecho su aparición comenzaron a suceder cosas extrañas: hijos que dejaban de querer a sus madres, amigos que se peleaban y también enemigos que se dejaban de odiar. La gente perdió sus sentimientos. En una semana en aquella isla no había ni felicidad ni tristeza, ni amor ni odio. Vivían como robots la gente no quería ir a visitarlos porque su indiferencia se contagiaba. Los isleños tampoco viajaban porque no tenían deseos así que la isla se fue perdiendo en el olvido.

 

LA LIEBRE Y LA TORTUGA
Karin Angélica Menzel Soto
Viña del Mar

Había una vez una liebre llamada Cristina, burlándose de una tortuga llamada Ramona.

Cristina le decía así a Ramona: ¡Ja,ja,ja yo soy más rápida que tú! Ramona le dijo: Soy lenta, segura, pero siempre llego.

Y Ramona retó a Cristina a una carrera, le pidieron al zorro que levante la bandera, y el zorro gritó: En sus marcas, listos, ¡ya!, la liebre Cristina partió como un cohete y Ramona partió súper pero súper lenta, Cristina había avanzado mucho y de repente la liebre Cristina dijo: ¡ja, ja, ja, esa Ramona debe estar recién partiendo de la meta!, bueno dormiré un rato, como en 6 horas después llegó Ramona y pasó calladita por el lado de la liebre. Pasaron 12 horas y la carrera duraba 12 horas; entonces Ramona ya había llegado a la meta, de repente Cristina se despertó, miró para atrás y dijo: ja, ja, ja, todavía no me pasa esa tonta, bueno avanzaré muy rápido para ganar el trofeo sin que esa tonta lo vea, y no fue la sorpresa que se llevó cuando llegó a la meta, vio a Ramona con el trofeo y dijo: Pero, pero, pero, y Ramona dijo: Te dije, soy lenta, segura pero siempre llego.

 

LA BOLA DE CRISTAL
Cristina Balbas Martinez

Érase una vez en un país lejano hace mucho tiempo, tres hermanos que vivían
en un castillo con su madre una mujer viuda pero era hermosísima. Una noche
cuando todos dormían una malvada bruja de cara verrugosa y de mal aspecto
decidió ser como mujer viuda así poder poseer todas sus pertenencias, y así
lo hizo. Mientras dormía, con sus poderes la mató y ella fue joven y
hermosa. Pasaron muchos años y la bruja dueña y señora de todo el castillo
decidió mirar en su bola de cristal a una nueva joven con la que convertirse
en otra persona.
Desde la habitación el menor de los hermanos oyó algo extraño que provenía
de la habitación de su madre, sin hacer ruido se levantó de la cama y la
pudo ver de mal aspecto con sus verrugas y su cara desfigurada como
intentaba convertirse en una princesa bellísima que vivía cerca de ellos. El
muchacho no se lo pensó dos veces y fue a avisar a sus hermanos, los cuales
no le creyeron y siguieron durmiendo. La malvada bruja se dio cuenta de que
los muchachos la habían visto y tuvo que castigarlos. Todos huyeron y se
escondieron donde pudieron, el mayor subió al tejado de una casa abandonada
y la bruja lo convirtió en águila, buscó al mediano en el río y lo
transformó en ballena y al menor no lo encontró pero no le dio mucha
importancia. Volvió a su castillo pero la princesa ya no estaba se había
escapado con el hijo menor que huyó hasta el castillo de la princesa y luchó
con la malvada bruja y la derrotó con una bola mágica que poseía la princesa
la cual se casó con el muchacho y fueron felices para siempre.


EL NIÑO COBARDE
Beatriz Hijano Acedo
Antequera (Málaga)

Érase una vez un niño que tenía miedo a todo, todo el mundo le llamaba el niño cobarde pero un día al nacer su hermanita a la cual quería mucho, se tuvo que quedar solo con ella en casa cuidándola, cuando de repente escuchó un ruido, el niño se escondió en el armario y vio que era un gigantesco oso de más o menos 2,95 metros de altura, pero el niño al ver a su hermanita pequeña asustada, salió del armario cogió un trozo de leña la encendió y el oso huyó a partir de ese día ya nunca nadie le ha vuelto a decir niño cobarde.


CUENTOS AFRICANOS: ANTES DE COMERME
Clara
Valencia
Érase una vez cuatro chicas que no sabían cómo aturdir a un león .El león habló y dijo -si me dais las frutas que hay en lo alto del árbol, no os comeré. Las chicas asustadas subieron de una en una pero no surgió la mas pequeña dijo y si entre las cuatro hacemos una torre y la chica que vaya en lo mas alto las coja. Las chicas hicieron caso y las recogieron. El león feliz se fue y ellas se fueron a su poblado.

AL-ZAHRA
Beatriz
Medina al-Zahra (Córdoba)

La mujer favorita del califa Abd al-Rahman III (los califas eran los reyes árabes) era una cristiana granadina muy bella, llamada al-Zahra. Pero por mucho que el califa intentaba impresionarla no conseguía hacerla feliz, ya que ella añoraba el paisaje de su tierra con los árboles nevados en invierno. Así que Abd al-Rahman III decidió construirle una ciudad a las afueras de Córdoba a la que pondría su nombre.

al-Zahra valoraba mucho la acción del califa, pero aún así ella no era feliz, porque deseaba ver la nieve desde su habitación. Y entonces Abd al-Rahman mandó plantar toda la ciudad y parte de la sierra cordobesa de almendros en flor para simular los árboles nevados.

Aún así dicen que al-Zahra nunca correspondió el amor del califa. Poco tiempo después los bereberes ayudados por el rey Sancho de Castilla se apoderaron de la ciudad y la destruyeron. Destrozando así una de las ciudades más hermosas de la historia dejándola como está en la actualidad: en ruinas.

Como veis la ciudad más bella del mundo entero y la más rica en historia, arte y joyas fue construida para impresionar a una muchacha que después de todo, no correspondía al califa


WENDY
Wendy
Oaxaca

Abuelita me podrías contar una historia como las que me contabas antes, pero abuelita que sean de miedo o de seres extraños -la abuelita contesta- si está bien.

en un pueblo muy, muy lejano llegó una niñita que venía de Canadá y esa niña se hospedó en una casa que según todos decían que esa casa estaba embrujada

Ah si no les conté como se llamaba la niña se llamaba Woendy y el papá se llamaba y un día se encontró a un fantasma y se volvió su amiga.


AMOR
Ana

Había una vez una joven princesa que quería a un campesino y sus padres le decían una y otra vez. -No es para ti querida hija. Y la chica decía: -No importa es muy simpático. Y eso significaba que la belleza está en el interior.


EL LIBRO MÁGICO
JOSUNE CIRIZA

Érase una vez una señora que su hijo fue de marcha con sus amigos y pensaron llevar una cámara de fotos para que se hicieran entonces la llevaron fueron y fueron y fueron a un bar a tomarse cada uno una coca-cola y esas cosas así luego fueron a hacerse fotos se hicieron muchas y muchas "magollones" digamos y luego de una semana o dos las llevaron a rebelar las fotos de tantas que se habían hecho luego para la otra semana que se tenían que ir a recoger les dijo el de la tienda con bromitas y les dijeron que bromas dice y les contesta el de la tienda de la foto y le contestan los otros qué foto dices de ésta la vieron bien bien y que había en una de ellas un espíritu atrás. Esto es de verdad no es de mentira sino os lo creéis llamad.
Y colorín colorado este cuento se ha acabado.


LOS LIBROS
Karen Acosta Morales
República Dominicana

Un escritor francés aseguraba que todos sus pesares podía curarlos leyendo un buen libro.

Llegaba apesadumbrado a su casa, encendía la lámpara, se acomodaba en su sillón y abría el volumen predilecto.

Después de leer durante una hora, la pesadumbre se había disipado en el olvido.

-¿Será por eso -dijo Víctor- que cuando voy a casa de abuelito siempre lo encuentro leyendo?

-¿Es que tiene penas? - preguntó Jorge

-No lo sé; creo que no, pero está solo...

-¡Y los libros son sus grandes compañeros!

En ellos se encuentra todo lo grande, lo noble y lo sabio que el hombre ha hecho desde la Creación. Son verdaderos tesoros que nos permiten aprender, distraernos y admirar las maravillas del Universo que nos rodea y lo que hacen nuestros hermanos, los hombres y mujeres de todos los países de la tierra, para progresar y vivir en paz.
Los libros se encuentran en la biblioteca; lugar amable y preferido de la escuela, orgullo de los hogares en donde hay afán de ser mejor cada día y felicidad de los buenos estudiantes.


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