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LA HISTORIA FELIZ Marina Rivosecchi |
Había una vez una chica que se llamaba Delia. Ella era pobre, no tenia plata para su comida y tampoco tenia casa. Ella vivía en una pequeña habitación con su hermana Lucia de 7 años.
Un día ella salió a pasear y encontró un billete, un billete de $5 entonces ella dijo:
-Ay encontré un billete!! Se lo voy a mostrar a Lucia. Entonces fue corriendo a su pequeña habitación y se lo mostró.
-Lucia dijo : - Ay Delia has encontrado una cosa muy importante!! Ahora podemos comprarnos algo para comer – dijo.
Entonces, Delia fue hasta el almacén y compró un pequeño trozo de pan y le sobró $2,30. Cuando volvió Lucia dijo:
-Bien ahora tenemos un pedazo de pan para las dos!! Y ahora lo partimos dijo Delia.
- Cuando lo terminaron de comer Lucia dijo: Bueno, ahora vayamos al parque a buscar. ¿Qué? Dijo Delia.
Entonces Lucia respondió: - Y, a buscar otro billete. Vamos, dijo Delia. Después de buscar un largo tiempo no encontraron nada y, volvieron a la habitación. Cuando llegaron con las manos vacías se durmieron. Se levantaron y Delia le dijo a Lucia:
-¿Qué soñaste?
-¿Yo? Dijo Lucia.
-Si, vos. Le volvió a decir Delia.
-Yo nada, ¿y vos? Dijo Lucia. Ah yo, soñé que me encontré con un chico y nos preguntábamos cosas, dijo Delia. ¿Y qué se preguntaban? Le respondió. Nos preguntábamos si queríamos ser amigos y así fue. Cuando le terminó de contar el sueño, Lucía le dijo a Delia si querían ir a la plaza. Ella le dijo que si, entonces fueron. A la tarde cuando estaban allí Delia le dijo a Lucia:
-Me esperas ya vuelvo, voy a comprar otro trozo de pan. Si, le dijo Lucia, te espero. Ella espero un largo tiempo y Delia se encontró con un chico en el camino. Pasó lo mismo que en el sueño se preguntaban cosas y cosas hasta que se conocieron.
Él le dijo a Delia: - Yo, soy rico, vivo en una mansión y tengo para comer. Resulta que el chico se enamoró de Delia y Delia se enamoró de él. A la tarde cuando Delia volvió, ella le dijo a Lucia: - vamos a la habitación que ya es hora de dormir.
Cuando pasaron 5 años y los chicos se conocían el le dijo si se querían casar y ella le dijo que sí entonces cuando se casaron vivieron en su propia casa, una casa gigante con Lucia, era: Una mansión.
Ella tuvo hijos, 4 hijos: Berta, Sara, Sentí y Bruno ellos vivían en esa mansión, nada más que en una habitación grande, era gigante.
Ellos eran felices, pero había alguien malvado peor que nunca: EL SR. DANIEL era el papá de el, que se llamaba Gregorio. Una vez el Sr. Daniel quiso llamar a la policía por nada, nada mas quería llamarla para que metan presos a: Gregorio, Dalia, Lucia, Beta, Sara, Sentí y Bruno. Los odiaba, hasta odiaba a el hijo. El, el Sr. Daniel se quería vengar de todo, del casamiento y de todas las cosas que a Gregorio le gustaban y que le hacían feliz. Él, era el peor de los tiempos.
Un día que Gregorio y Dalia salieron al Supermercado Libre que así se llamaba. El Sr. Daniel cuando ellos no estaban fue hasta la mansión de Gregorio y su familia a matar a sus hijos. Cuando ellos volvieron estaban las puertas arrancadas y destrozadas que hacían que su mansión sea horripilante. Llamaron a la policía, y ellos no sabían que fue el Sr. Daniel.
Después de 2 meses su casa seguía igual con las puertas rotas y feas, entonces se mudaron hasta que sepan quien había sido y por qué. También habían arreglado todo: el que había sido iba a pagar los daños. Cuando se mudaron, el Sr. Daniel le confesó todo a Gregorio entonces llevaron preso al Sr. Daniel y le hicieron pagar los daños que él había cometido. Él dijo:- Está bien, pagaré los daños pero yo no me rendiré. Cuando ellos se mudaron otra vez a su casa anterior: la mansión, hablaron muy seriamente este problema de su padre. Decidieron operarlo. Todo fue muy claro, Berta, Sara, Sentí y Bruno lo decidieron con sus padres porque ellos fueron parte del plan del Sr. Daniel.
Sacaron al Sr. Daniel en la ambulancia como si todo fuera una emergencia, y se fueron al hospital rápido. Lo pusieron en la camilla y lo operaron del cerebro.
Toda esta operación salió muy bien, dijo Gregorio. El Sr. Daniel se recuperó con esos problemas que tenía, lo operaron y ya no recuerda nada de lo que había sucedido.
Todos vivieron muy felices después de ese día, no hubo más problemas desde ese día hasta que Beta, Sara, Sentí y Bruno tuvieron hijos. Nada sucedió como lo del Sr. Daniel.
Y VIVIERON FELICES PARA SIEMPRE.
FIN |
HISTORIA
Aitor Tapia |
Érase una vez un niño llamado Iker que tenia 6 años. Le gustaba jugar al fútbol con sus amigos Ander, Markel, Jon, Ekaitz y Oihan. Iba a la ikastola de Ander Deuna. Su profesora se llamaba Mari Sol. Su madre se llamaba Sonia, su padre Aitor y su hermana Zuriñe.
Un día que Iker estaba en el ayuntamiento de Sopelana se encontró con Jon. Después se encontró con Oihan y al final Markel. Estaban jugando al balón y Jon echó la pelota al árbol queriendo porque se lo dijo Markel. Sonia, la madre de Iker fue a un bar a pedir una escoba, pero cuando llegó al árbol la pelota no estaba, porque el padre de un niño la había cogido porque era muy alto. Al día siguiente cuando fue al parque de la ballena se encontró con Ander y su pelota. Estuvieron jugando y jugando pero sin querer a Ander se le cayó la pelota a los pinchos. Los pinchos era muy altos y apenas se veía la pelota, pero Zuriñe que era muy valiente se metió a los pinchos con un palo en la mano que muy convencida de lo que iba a hacer y saco la pelota. Al día siguiente se encontraron con Rubén, un niño muy travieso, de Abadia, un pequeño pueblo de Cáceres. Iker estaba con su amigo Ekaitz jugando al baloncesto y Rubén les quito el balón. Iker le dijo a Rubén que le devolviera la pelota, pero Rubén dijo:
-Te devolveré el balón si tu amiguito Ekaitz y tu hermana Zuriñe contra mi me ganáis un partido de baloncesto - y empezaron a jugar.
Rubén sacó la pelota pero nada más empezar Zuriñe le quitó la pelota y fue a su canasta pero Rubén no le pudo parar, metió canasta. Estuvieron así todo el rato y gano Iker y su equipo por 90 a 4, gracias a Zuriñe.
Y COLORIN COLORADO ESTE CUENTO SE HA ACABADO. |
CUENTO
Jose María |
El perro que no sabía leer.
Érase una vez un perro llamado Mico. Él veía que sus amas Pina y Pini siempre estaban leyendo historia, novela, cómic…El perro un día se acercó a Pina y le dijo que quería que le enseñaran a leer para conocer a Zipi y Zape y demás protagonistas. Pina le enseñaba a leer en secreto después de comer hasta que se iba al colegio otra vez. Un día de primavera, Pini se dio cuenta de que su hermana desde hacía un mes, no jugaba ni leía con ella hasta después del colegio de la tarde .También le resultaba sospechoso que Mico no apareciese en ese tiempo. Se sentó a leer un rato y se olvidó de lo que había pensado anteriormente. Pina era una buena maestra. Enseñaba todos los días a Mico lo que le habían enseñado en clase de Lenguaje. Al cabo de un tiempo, Mico empezó a escribir sin faltas de ortografía, leía rápidamente, inventaba historias e incluso dibujaba. Pina pensó que era mejor decirle a su hermana, su madre y su padre que había enseñado a Mico a escribir , leer y dibujar. Lo dijo y sus padres la felicitaron.
Y colorín colorado, Pina a leer, escribir y dibujar a Mico ha enseñado. |
JULIETA, LA NIÑA DE LA ALEGRIA
Julieta Urcelay,
9 años
Arrigorriaga (Bizkaia) |
Había una vez una niña muy alegre. Ella se llamaba Julieta y tenía 9 años. Tenía un montón de amigos. Le llamaban Julieta la niña de la alegría porque era bastante alegre y muy generosa con la gente. En su colegio había unos niños (3) que a Julieta le tenían envidia porque la gente no les trataba como a Julieta. Los niños un día mientras que Julieta estaba en el parque los niños como tenían una especie de magia le pusieron en su habitación una especie de magia maliciosa para que se vaya la alegría de Julieta.
Los niños cuando acabaron se fueron diciendo:
- ¡Ja, ja, ja! ahora a ver quien es el que tiene la alegría. Julieta cuando estaba jugando en el parque con sus amigos se sentía un poco mal. Julieta había nacido ya con la alegría y no podía vivir sin ella por eso se sentía mal. Luego decidió irse diciendo:
- Amigos, me tendré que ir porque me siento mal y porque ya es casi la noche.
- No, espera, iremos contigo, dijeron los amigos de Julieta a la vez.
Todos los niños se fueron a ayudar a Julieta para que se recuperase. Julieta se sentía mal como si se estuviese cayendo de un rascacielos. Jimy un niño amigo de Julieta le dijo que le iban a ayudar. Julieta dijo:
- Yo solo puedo decir que me ayudéis a recuperar la alegría.
Los niños le dijeron a Julieta que como se podía recuperar la alegría de una persona. Y como se hacía le dijo Julieta a los niños que se hacía pensando mucho en lo que más te gusta. Todos los niños se pusieron a pensar en lo que más le gustaba. Al cabo de un rato Julieta se sentía mucho mejor. Y le dijo a sus amigos:
- Muchas gracias por recuperar mi alegría.
Y desde entonces volvió a ser Julieta la niña de la alegría.
¡Fin! |
LA MONTAÑA SIN NOMBRE
Gaspar Barcelona
Ricla (Zaragoza) |
| Érase una vez en un pais muy lejano cuyo nombre no quiero acordarme vivia un rey muy avaricioso que había escuchado que en una tierra no muy lejana había una montaña que no tenía nombre. Entonces el rey quiso llamarla bruja piruja asi que el rey subió a la montaña. Al llegar a la cima se encontró a un dragon rojo y regordete. A su alrededor había esqueletos así que el rey sacó su espada y fue a por él pero cuando se dió cuenta estaba metido en su boca. Allí dentro se encontró a mucha gente de su pueblo. Así que se instaló todo el pueblo en la tripa del dragón y vivieron felices aunque la montaña seguía sin tener nombre. |
EMILI Y EL DUENDE
Laura
Solaz
(
Valencia ) |
Había una vez, una niña que se
llamaba Emili que vivía con sus padres en un piso. Un
día sus padres encontraron los regalos que los duendes
te dejan cuando eres bueno, entonces le preguntaron:
- Emili, ¿de dónde has sacado todos estos juguetes?
Y no nos vale el cuento de que “el duende me los ha dejado”.
- Pero es verdad… ¡Buaaaa! ¡Buaaaa!-dijo
Emili entre sollozos- Nunca me creéis.
Emili estaba muy triste, entonces se encerró en su habitación
por que estaba muy disgustada y no quería que nadie la
viera llorar. Los duendes siempre se enteran de todo así que,
mandaron a un duende que se llamaba X-L. X-L era el consejero
duende del rey, y resulta que si las personas no creen en los
duendes ellos desaparecen uno por uno. Y el primero es el rey:
- X-L ves a casa de esa niña tan guapa que se llama Emili
y dile que convenza a las demás personas para que crean
en los duendes sino dejaremos de vivir.
- A sus órdenes mi señor.
Cuando se hizo noche cerrada X-L partió a casa de Emili.
Se acomodó en su estantería y puso su saco de dormir
y sus neceseres. A la mañana siguiente cuando Emili se
despertó vio en su estantería a un duende, X-L
le dijo:
- Soy un duende, ¿me crees?
- Claro hombre de buena gana.
- ¿Sabes porqué he venido?
- Creo que sí. Es por que las personas no creen en vosotros, ¿no?
-Has dado en el clavo amiguita mía. Lo que vamos a hacer
es convencer a los mayores de que nosotros los duendes existimos
de verdad. ¿De acuerdo?
- ¡De acuerdo!
De repente Emili pensó una cosa que sin enseñarle
en persona a X-L podría conseguir que la gente creyera
la solución era enseñarles una foto de él.
Cogió la cámara y le hizo una foto a X-L. Después
les enseñó la foto a sus padres:
- Mirad.
-Eso es un peluche.
- No es ningún peluche podéis inspeccionar mi
habitación si os apetece.
- Cuando te quitemos el peluche también te quitaremos
la paga semanal.
Emili le dijo a X-L que saliera del cuarto. Después le
dijo a X-L que le dejara una nota a su madre para que creyera
en ellos. El duende lo hizo:
- Querida Roxán, soy el duende de su hija X-L. Me gustaría
que creyera en nosotros es muy urgente por que nuestro rey
está sufriendo una grave enfermedad.
Atentamente
X-L
Roxán se quedó impresionada. Entonces le dio la
razón a su hija. Su madre les enseñó la
foto a todos los padres que al momento le pidieron que les hicieran
fotocopias y así Todo el mundo creyó en las hadas
y los duendes.
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RIMA XVII
Aroa Mateo, 11 años |
Hoy la tierra y los cielos me sonríen,
hoy llega al fondo de mi alma el sol,
hoy la he visto..., la he visto y me ha mirado...
¡HOY CREO EN DIOS!
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AMIGOS PARA SIEMPRE
Ana Muñoz Álvarez, 11 años
Cañada Rosal (Sevilla) |
Había una vez una barra de
pegamento, llamada Aurelio, estaba rodeado por un
papel rojo y pegaba muy, muy bien.
Vivía en un estuche con sus amigos, ese lugar era muy acogedor,
el estuche
era de color turquesa y amarillo, precisamente los colores preferidos
de
Aurelio.
Aquella noche del viernes, cuando el estudiante apagó la
luz para irse a la
cama, olvidó dejar el tubo de pegamento en su lugar habitual.
El rollo de
cinta adhesiva, el lápiz la goma, las tijeras y los demás
amigos del
pegamento le fueron a buscar para ir al cine, como todos los viernes.
Por
fin se dieron cuenta de su amigo el pegamento debía de
estar en otro lugar y
se fueron sin él.
El pegamento se decía muy triste:
-Estoy solo pero con mi mejor amigo: yo mismo. Procuraré
no aburrirme
tarareando una canción.
Más tarde regresaron los amigos del pegamento, vieron a
su amigo el
pegamento y dijo las tijeras:
-Lo siento, amigo, no sabíamos donde estabas, por eso nos
fuimos sin tí pero
la peli fue aburrida y no estuvo igual que como cuando vienes
con nosotros.
-¡Dejadme!
Ahí estuvieron como dos semanas después la goma
intentó hablar:
-¿Nos perdonas? Por favor, somos tus amigos.
-Yo también lo siento, pero como volváis a hacerme
esto lo recordaréis toda
vuestra vida. ¿Entendido?
Todos felices festejaron que su amigo el pegamento volviera con
ellos.
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EL ROTULADOR TIENE MALA
SUERTE
Irene Rull García, 11 años
Cañada Rosal (Sevilla) |
Había una vez un rotulador
llamado Rayo.
Rayo era largo, fino, tenía la punta fina era de color
rosa y su tapón era
rosa y tenía unos adornos plateados.
Rayo vivía en un estuche que estaba encima del escritorio
de un niño llamado
Juan.
Un día el rotulador llamado Rayo cayó de punta con
tan mala suerte que se
despuntó.
Los compañeros le decían:
-¡Eh, cabeza de escoba, vete de aquí, inútil!
O bien:
- Vamos, te están esperando en la papelera todavía
vas a ensuciarnos.
También le decían:
- ¿Acaso quieres que te mojemos la cabeza con disolvente?
Rayo lloraba y lloraba porque sus amigos se burlaban de él.
Un día cuando Juan vio a Rayo se dio cuenta de que estaba
despuntado. Lo
guardó.
Juan dijo en voz alta que iba a guardarlo porque era el color
más bonito que
había tenido.
Y al final Juan lo metió en una cajita y lo guardó.
Los demás rotuladores
esperaban que cuando ellos se despuntaran o se les acabara la
tinta también
los guardaría.
Pero no fue así cuando se les acabó la tinta Juan
los tiró. Y se quedó con
Rayo. Rayo muy contento siempre estaba quieto.
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MI HISTORIA
Jose Mª Jiménez Jiménez,
10 años
Cañada Rosal (Sevilla) |
Timotea era una gata madrileña
blanca y negra de ojos verdes y oblicuos en
forma de pez. Vivía en los tejados del barrio de Lavapies.
Era inocente,
tierna, traviesa, graciosa y tenía mucha imaginación.
Un día por los tejados se encontró a un inesperado
animal, un halcón que le
preguntó:
- ¿Has visto algo de comida?
Timotea le respondió sonrientemente:
- Sí, en esa acera hay una caja repleta de pescado, los
humanos ya no la
quieren.
El halcón se lo agradeció a Timotea y cada uno siguió
su camino.
Al día siguiente Timotea se encontró con un gran
perro callejero y empezó
una pelea.
En el momento más oportuno el halcón apareció
y con dificultad lo venció.
Timotea y el halcón se hicieron muy amigos hasta que se
separaron para
volver con sus familias.
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LA SOPA
Eva
María Rojas Sánchez, 10 años
Cañada Rosal (Sevilla) |
Érase una vez una bruja llamada
Griselda.
Era mala, castigaba a los niños que pasaban por la puerta
abucheando de su
casa.
Un día pasó por la puerta de su casa un niño
que iba a llevarle una sopa
caliente a su abuela que estaba enferma en la cama. Oyó
unas risotadas y el
pobre asustado salió corriendo hacia la casa de su abuela.
Llamó a la puerta y abrió y le dijo a su abuela
que en la calle de Monster
había escuchado unas risotadas. Su abuela le dijo que desde
que era pequeña
y mucho más adelante se escuchaban ruidos extraños.
Un poco más tarde volvió a su casa y la bruja capturó
al niño la madre al
ver que tardaba mucho fue a buscarlo, por todas las calles.
Un poco más tarde el niño escapó y volvió
a su casa.
Al final el niño y sus padres vivieron felices.
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EL MAL RATO DE JUAN
Beatriz Rojas Jiménez, 11 años
Cañada Rosal (Sevilla) |
Esto es lo que le pasó a Juan
Miranidos. Juan Miranidos es un niño alto,
delgado y rubio.
Su clase es grande, con una pizarra y muchas mesas y sillas donde
se
sentaban los compañeros.
Juan Miranidos se avergonzaba mucho cuando iba a salir a la pizarra,
se le
olvidaba todo lo que había estudiado y sus compañeros
se reían de el. Al
poco tiempo un niño nuevo llamado Pablo vino desde México
para estudiar en
su colegio.
Juan y Pablo se hicieron muy amigos. Después de un buen
tiempo Pablo vio lo
que le pasaba a Juan e intentó ayudarlo. Pablo vio a Juan
muy disgustado, no
sabía cómo ayudarle. Pablo se lo contó a
su padre a ver si podía ayudarlo,
se llamaba Jesús, era alto, fuerte, maduro, rubio y muy
inteligente,
trabajaba en una empresa muy importante de España. Y Pablo
le preguntó:
- Papá, tu me puedes ayudar con un amigo mío que
estudia mucho, pero a la
hora de salir a la pizarra se le olvida todo.
Su padre respondió:
- Tengo una idea, ve con él a hacer publicidad de la fábrica
donde trabajo
por las casas. Así la fábrica se conocerá
más y Juan de hablar con la gente
se le quitara la vergüenza y el nerviosismo.
Pablo dijo:
- Muy buena idea papá.
Al final Juan se le quitó la vergüenza, cuando salía
a la pizarra y sus
compañeros no se reían de él, Juan Y Pablo
eran muy buenos amigos.
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LAS BRUJITAS EN PROBLEMAS Candela Zárate
Rosario (Argentina) |
Una vez, unas brujitas estaban jugando,
vino una bruja y se escondió. Cuando ellas se fueron puso
un hechizo allí porque sabía que todos los días
jugaban en el mismo lugar.
Al día siguiente cuando regresaron, después de disfrutar
mucho, cayeron desmayadas por el hechizo. Llegó la bruja
y se las llevó a su refugio.
Al despertarse, se encontraron en un lugar que no era su casa.
La hechicera les dijo: "¡JA, JA, JA . . .; les hice
un hechizo, para que se desmayaran!"
Después de un buen rato, las chicas deshicieron la maldad
hecha por la bruja mayor y volvieron a su casa, muy felices.
La mamá les dijo"¿Dónde estuvieron?"
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LING Y SHIN GU EN JAPÓN Daniela Montellano Simón, 8 años |
SHIN GU era un campesino chino y
LING era una princesa darker y era hindú. SHIN GU amaba
a LING y LING a él. Pero 4000 kilómetros los separaban
y no podían verse así que Tanabata la diosa Japonesa
los dejó verse una vez por mes. Pero SHIN GU vio a LING
vio un día más a LING, ese mismo día se casaron.
Pero Tanabata ese mismo día fue a pedirles 56 rubíes
a los esposos que era su pago pero la princesa sólo tenía
55 pero SHIN GU le regaló 45 cereales del arroz más
fino del mundo entero.
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AMY EL NIÑO DE
LAS ESTRELLAS Rafaela |
Primer capítulo.
Había una vez un niño llamado Amy en un día
de noche. Andaba Amy en un médano sentado mirando el mar.
De pronto cayó un helicóptero en el mar. Amy fue
a ver si había alguien herido o el piloto del helicóptero.
El piloto era un niño llamado Pedro.
Segundo capítulo.
Amy había visto a alguien salir del helicóptero,
a Pedro. Amy no sabía como se llamaba y cuando le habló
dijo:
- ¿¿¿Cómo te llamas ???
Pedro contesta:
- Pedro me llamo, ¿y tú?
Amy dijo:
- No puedo decírtelo es secreto. Tienes que adivinar.
Pedro dijo:
- ¿Con que letra empieza?
Amy dijo:
- Con la a.
Pedro dice:
- A con la A MMMmmmmm ¡Ya sé, no me digas que te
llamas Amy!
- Amy contesta: Sí, me llamo Amy.
Pedro dice:
- Ah, dijeron que eras el niño más famoso de las
estrellas que podías volar, correr velozmente, ¿me
enseñas?.
Amy contesta: - Bueno, dame la mano y ¡¡¡coorreeeemos
del médano a abajo!
Cuando corrieron lo dos de la mano, dijo Amy: - Da los pasos que
yo hago si salto, salto, si corro, corro, si me suelto, me suelto.
Tercer capítulo.
Cuando corrieron del médano saltaron. Pedro estaba emocionado
por volar por primera vez! Pedro estaba tan emocionado que no
lo podía creer. Y fueron volando a un lugar, un lugar lindo
con comida gratis, jugar con cualquier cosa y tomar lo que quieras.
Papá y mamá de Amy eran todos de su especie menos
Pedro.
Último capítulo.
Pasaron los años y años, Pedro era grande y Amy
igual como siempre aún era niño porque esperaba
su cumple y no crecía y no cumplía años hasta
que pasaran 1899988410 años. Pedro le dijo y enseñó
a sus hijos a volar y le contó su historia de niño
que conoció un niño llamado Amy y se los presentó
y dijo Pedro:
- Éste es Amy. Amy es más lindo que los humanos
no se nota que es brillante como las estrellas con brillo sin
suciedad ni nada feo. Es como si tuviera la vida eterna.
¡FiN!
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