Esperanza entre dunas
       
Esperando el gran día
Ahora, cuando se cumplen 25 años de la retirada de los españoles del Sahara, el pueblo saharaui se encuentra lejos de su tierra, viviendo en campos de refugiados. Ellos quieren volver a vivir en paz en su territorio, volver a su hogar, pero Marruecos dice que aquello es suyo y que de allí no les moverán (quieren sacar tanto dinero como puedan de los yacimientos de fosfatos que hay).
A principios de los años noventa se decidió que en 1992 se celebraría un referéndum, es decir, que se harían unas votaciones para que la gente del territorio decidiese su destino: independizarse de Marruecos para ser La República Árabe Saharaui Democrática o no. Este referéndum aún no se ha celebrado. Marruecos no hace más que poner pegas y han pasando los años y aquí no hay quien pueda decidir nada. Cada vez hay más marroquíes en las tierras saharauis y más saharauis que se han visto forzados a marcharse hacia otros lugares y que no podrán votar a favor de su independencia.
       
Mientras tanto, atrapados en campos de refugiados lejos del mar, los niños y niñas saharauis aprenden a pescar. Tiran peces de madera en la arena y los mayores les enseñan cómo tendrán que tirar las redes para pescarlos el día que vuelvan a ver las aguas del océano que baña sus tierras.
No pierden la esperanza y confían en poder volver a disfrutar de su casa, no ser nunca más unos forasteros en su territorio.
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