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Pulgarcito, sus hermanos y las
Mellizas caen en una trampa que los transporta al castillo de un malvado ogro.
Pero dos de las niñas consiguen escapar y robar al ogro sus botas de
siete leguas, ¡unas botas que dan pasos de gigante! Con ellas irán
a rescatar a todos sus hermanos y hermanas…
La malvada madrastra de Blancanieves
ofrece una tarta de manzana recién horneada y envenenada a las Mellizas.
Sólo Elena, que siempre está hambrienta, toma un pedazo y cae
dormida. Ana y Teresa saben que deben encontrar un príncipe que rompa
el hechizo…
Cuando las Mellizas aparecen en
el castillo, Cenicienta está muy atareada: trabaja allí de criada
para estar cerca del príncipe. Él la quiere, pero piensa casarse
con una de sus hermanastras para no perder el castillo, que tiene hipotecado.
Las niñas organizan una gran fiesta para evitar la boda…ALÍ BABA Y LOS CUARENTA LADRONES
Las Mellizas encuentran a Alí
Babá pintando minaretes y le convencen para que las acompañe
a buscar la cueva de los cuarenta ladrones. Mientras éstos miran una
carrera de camellos en la televisión, Alí Babá y las
niñas les vacían la cueva, que está llena de objetos
robados. Pero, para variar, Aburrida interviene y lo complica todo…
El Zombi, el Carnicero y el Payaso
Loco son tres personajes que tomaron posesión de un parque de atracciones
mucho tiempo atrás, y no se marcharán hasta que alguien supere
la prueba de pasar una noche entera allí. Juan, un chico que no sabe
lo que es el miedo, decide probarlo. Pero no estará solo: las Mellizas
lo acompañarán...
Aburrida no ha controlado bien
su magia y no sabe a que historia ha mandado a las Mellizas. Ellas se unen al
soldadito de plomo, con quien viajarán al fondo del mar y acabarán
¡en la barriga de un enorme pez! Allí conocen a una bailarina,
el verdadero amor del soldadito… Mientras tanto, Aburrida recorre todos
los cuentos buscando a las niñas.
Para
conseguir casar a su hijo con una auténtica princesa, un rey somete a
las candidatas a una prueba real. El príncipe, sin embargo, está
enamorado de la princesa Luna, quien, por alguna razón desconocida, ha
desaparecido. Lo que nadie sabe es que Luna, llevada por el amor que siente
por él, se ha disfrazado y trabaja de sirvienta en su palacio.
En
un pueblo infestado de ratones, las Tres Mellizas conocen a un flautista. Con
él las niñas van a visitar al joven rey, con quien hacen un trato:
si el flautista consigue echar a los ratones del pueblo, le recompensará
con un saco de oro. A él le bastará con tocar su flauta, pero,
cómo no, la Bruja no le pondrá las cosas nada fáciles…
Las Mellizas descubren que el
Barbazul que acaban de conocer no es el auténtico pirata, sino su sobrino.
Tiene la barba morena y está enamorado de la única persona que
conoce su secreto, la peluquera que le tiñe la barba de azul. Para complicar
más las cosas, el fantasma del auténtico Barbazul, que merodea
por su casa con Aburrida, lo tiene atemorizado…
Las
Mellizas conocen a Hansel y Gretel, dos hermanos que se encuentran en el bosque
dónde las ha enviado Aburrida. Con ellos irán a parar al parque
de atracciones hecho de golosinas de la Bruja Sacarina, que quiere que se pongan
bien gorditos para comérselos. Para librarse de ella, tendrán
que superar muchos obstáculos…
Aburrida ha enviado a las Mellizas
al cuento de los tres cerditos, que no saben si vivir juntos o hacerse una casa
para cada uno. El lobo Bernardo quiere los terrenos de los cerditos para construir
una urbanización y, con la ayuda de la Bruja, intenta quitárselos.
Las Mellizas los ayudarán a defenderse de los dos.
El
emperador contrata a las Tres Mellizas para que le diseñen un traje nuevo.
Cuando el traje está listo, Aburrida lo hace desaparecer. Las niñas
no tienen tiempo para tejer otro traje, por lo que convencen al emperador que
le han hecho un traje que sólo puede ser visto por gente inteligente.
Él se lo cree y ¡acaba desfilando desnudo ante la multitud!
Caperucita
no tiene tiempo de ir a casa de su abuelita porque tiene una entrevista en televisión.
Mientras tanto, Aburrida habla con el lobo e insiste en que haga su trabajo.
Pero él dice que está retirado y que no tiene ánimos para
más correrías. La Bruja le convence y, cuando está en forma,
persigue a las Mellizas, que, disfrazadas de Caperucita, han acudido a casa
de la abuelita…